Hidroituango: el proyecto que venció la violencia en Antioquia

La obra llegó a zonas con problemas del orden público y promete cambiar la historia de esa región

La certeza de las autoridades antioqueñas es que con desarrollo y grandes proyectos de infraestructura en regiones antes olvidadas por el Estado, no solo se llevará inversión sino que se desplazará la violencia generada por los ilegales.

Esa apuesta no le ha sido fácil de cumplir a la Administración departamental. Más allá del santuario de guerrilleros y paramilitares que representaban el norte y el Urabá antioqueños, las megaobras que allí se adelantan revisten la más compleja ingeniería y apuntan a ser íconos en el país.

 

El proyecto Hidroeléctrico de Ituango (Hidroituango) comenzó a planearse hace más de una década en una zona con una tipografía agreste y en la que pululaban las masacres de campesinos producto de la guerra entre las Autodefensas Campesinas y las Farc.

Hoy, a pesar del temor porque los hostigamientos guerrilleros al sistema energético, poblaciones y transporte público retrasen el cronograma de obras e impliquen sanciones de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), Hidroituango, el proyecto energético más grande que se haya construido en el país, avanza en un 27 por ciento del total de su obra.

Según las directivas de la hidroeléctrica propiedad de Empresas Públicas de Medellín (EPM), la primera etapa de generación estará operando en diciembre del año 2018, como lo había estipulado ante la autoridad.

En una reciente visita a la zona de obras, junto al ministro de Minas, Tomás González, Juan Esteban Calle, gerente de EPM, expresó que los avances significativos se dan en las obras principales.

Anotó que para la construcción de la presa ya se removieron un millón de metros cúbicos de 20 millones de tierra y la excavación del vertedero va en 4, 5 millones de metros cúbicos de 12 millones que son.

“Esto demuestra que el cronograma se está cumpliendo. Estamos felices con el avance, y le vamos a cumplir a Colombia”, enfatizó Calle.

Hidroituango requiere una inversión estimada en 5.500 millones de dólares, incluidos gastos financieros. El proyecto, que tendrá una capacidad de generación de 2.400 megavatios, es financiado con recursos de EPM, compañía que ha utilizado como mecanismos de financiación el mercado de capitales, la emisión de bonos y la banca local.

La magnitud de la construcción y su buen ritmo de obras fueron destacadas por el ministro González quien a su vez indicó que con esta la hidroeléctrica funcionando a plenitud se podrá mover la cuarta parte de la energía total que se consume en el país.

“Su hubiese un apagón en toda Colombia, Hidroituango podrá mantener la energía del país durante tres días”, acotó el funcionario.

Obstáculos de la obra

Junto al rechazo a la obra por parte de organizaciones ambientales como Ríos Vivos y a la invasión de predios del proyecto, por parte de campesinos que buscan ser indemnizados, el orden público genera el mayor riesgo en el avance de Hidroituango.

El frente 36 de las Farc se ha opuesto firmemente a la obra y no ha cesado en los ataques en la zona de los 12 municipios impactados con la hidroeléctrica.

De acuerdo con Calle, el principal inconveniente lo han tenido con la construcción de una vía que conectará Hidroituango con el municipio de Puerto Valdivia, en plena troncal a la costa Atlántica. Esta obra es necesaria para el ingreso a la zona de trabajo de las máquinas principales, que llegan desde puertos.

“Estamos convencidos que esa vía la tendremos en operación en diciembre del año entrante. Ahí encontramos algunos problemas al principio, sobre toda a la salida, cerca al Bajo Cauca, pero están superados y agradecemos al Ejército”, aclaró Calle.